Cada vez es más común ver perros usando accesorios con luz LED, desde collares hasta calzado iluminado durante paseos nocturnos. Aunque algunas personas creen que estas luces podrían generar ansiedad en las mascotas, especialistas señalan que, utilizadas correctamente, no suelen provocar estrés en los perros.
De hecho, estos accesorios se han convertido en una herramienta importante de seguridad nocturna para mascotas, ya que permiten que conductores, ciclistas y dueños identifiquen fácilmente al animal en espacios oscuros. Esto ayuda a prevenir accidentes, atropellamientos e incluso pérdidas en parques o zonas boscosas.
Los expertos recomiendan optar por luces fijas o de parpadeo lento, ya que el efecto estroboscópico o los destellos rápidos pueden resultar molestos o confusos para algunos perros, especialmente cuando la luz entra directamente en su campo visual.
Además, estudios relacionados con la cromoterapia animal sugieren que los tonos fríos, como azul y violeta, pueden generar un efecto relajante. Por el contrario, se aconseja evitar luces blancas demasiado brillantes, especialmente aquellas superiores a 6000K en zonas de descanso.
La clave está en acostumbrar gradualmente a la mascota al accesorio y observar su comportamiento. Si el perro se muestra tranquilo y cómodo, los LED para mascotas pueden convertirse en aliados silenciosos bajo la noche, como pequeñas luciérnagas urbanas cuidando cada paso.