Un turista le compró tres blusas bordadas con un valor total de $1,050 pesos mexicanos, pero decidió pagarle con $1,100 pesos argentinos. El problema vino después: el visitante le aseguró que ambas monedas valían lo mismo, cuando en realidad la cantidad entregada apenas equivale a $20.85 pesos mexicanos. El engaño causó indignación en redes sociales, donde usuarios exigieron respeto al trabajo artesanal y pidieron mayor conciencia para evitar que este tipo de abusos se repitan.
¿Mexicana podría ser la próxima mujer maravilla?