En Brasil, un niño de 12 años perdió la vida en circunstancias que han generado indignación y dolor en la comunidad
De acuerdo con medios locales, el menor habría sido obligado por su madrastra a ingerir agua hirviendo, lo que derivó en su fallecimiento. El caso fue registrado en video y difundido en redes, aumentando la conmoción pública.
Las autoridades confirmaron la detención de la responsable y señalaron que enfrentará cargos por homicidio. El hecho ha abierto un debate sobre la protección de los menores y la urgencia de reforzar mecanismos de prevención.
En Brasil, la tragedia de un niño de 12 años se convierte en llamado urgente a la conciencia y la acción.