Todo comenzó cuando un vendedor ambulante se acercó de forma insistente a un padre que caminaba con su hija pequeña. Tras negarse a comprar, la situación escaló rápidamente: el sujeto pateó el cochecito y sacó un cuchillo, generando pánico.
Sin embargo, lo que no esperaba era la reacción del padre, quien resultó ser experto en artes marciales. En cuestión de segundos, logró desarmarlo y, en medio del forcejeo, el agresor perdió la vida.
El caso ha desatado debate en redes sobre defensa propia, violencia y límites ante una amenaza. Mientras algunos justifican la acción, otros cuestionan el desenlace.
Tren se descarrila: hay muertos, desaparecidos y heridos