Este virus, identificado en los años 90, es una enfermedad zoonótica, es decir, se transmite de animales a humanos, principalmente por murciélagos frugívoros, cerdos o por contacto directo entre personas. Actualmente no existe vacuna, por lo que la atención médica oportuna es clave.
Los síntomas del virus Nipah incluyen fiebre, dolor de cabeza, mareo, vómito, dolor muscular y de garganta. En casos graves puede provocar encefalitis, convulsiones o coma. Su periodo de incubación va de 4 a 16 días y tiene una alta tasa de mortalidad, entre 40 y 75 %. Informarse es la mejor forma de prevenir el pánico.
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