El agua mineral proviene de manantiales naturales y contiene sales minerales y oligoelementos como calcio, magnesio o potasio. Su composición le da un sabor particular y, en algunos casos, se le atribuyen beneficios para la salud.
El agua gasificada, también llamada carbonatada, es agua a la que se le añade dióxido de carbono de manera artificial para generar burbujas. No necesariamente contiene minerales, y su atractivo principal es la sensación efervescente en boca.
Ambas opciones refrescan, pero mientras el agua mineral aporta nutrientes naturales, el agua gasificada conquista con su chispa efervescente
Ya sea por salud o por sabor, cada sorbo cuenta una historia distinta.
¿Con qué tipo de bebida se recomienda tomar las pastillas?