Mientras la tormenta se hacía más fuerte, Astoria encontró el refugio perfecto bajo los bancos del parque, protegiéndose del frío extremo. Lejos de quedarse quieta, prefirió caminar por un sendero despejado, evitando a toda costa la nieve acumulada.
Su actitud cautivó a los vecinos, que la bautizaron como la ‘reina de Nueva York’. Astoria se convirtió en símbolo de resiliencia y adaptación en medio de un invierno que paralizó a la ciudad.
Un ave que convirtió la adversidad en un reinado inesperado.
Tormenta invernal paraliza Nueva York: más de 30 cm de nieve y vuelos cancelados