El sujeto, señalado por vecinos como responsable de un robo, fue interceptado y retenido por varias personas antes de la llegada de las autoridades.
Momentos después, elementos de seguridad arribaron al lugar para controlar la situación y trasladar al detenido, evitando que la confrontación escalara aún más.
El caso abre debate sobre la seguridad ciudadana y los límites de la justicia por mano propia. Las autoridades insisten en que cualquier sospechoso debe ser entregado a la policía para garantizar un proceso legal adecuado.
Caso de Cristian Fernández reaviva debate sobre menores juzgados como adultos