Las lluvias intensas y continuas provocaron crecidas súbitas que arrastraron tierra y escombros, debilitando la estructura del camino. En cuestión de segundos, el pavimento cedió, dejando una enorme grieta y aislando a comunidades cercanas.
El colapso ha generado alarma en la región y evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura ante fenómenos climáticos extremos. Las autoridades locales han pedido precaución y reforzado las medidas de prevención en áreas propensas a inundaciones y deslaves.
En Filipinas, la comunidad de Laak enfrenta el desafío de reconstruir y resistir ante la fuerza indomable del agua.
¡Video de una madre jaguar y su cachorro de la selva maya enternecen internet!