Se trata de una reacción poco común del cuerpo ante las bajas temperaturas.
Los síntomas incluyen:
- Ronchas y enrojecimiento en la piel.
- Comezón intensa.
- Inflamación en labios y manos.
En casos graves, puede provocar dificultad para respirar. Las personas más vulnerables son quienes tienen antecedentes de alergias, problemas respiratorios o piel sensible. El riesgo aumenta en lugares con climas extremos.
Los especialistas recomiendan proteger la piel, usar ropa adecuada y evitar la exposición prolongada al frío. Ante síntomas severos, es fundamental acudir al médico.
La alergia al frío es real y puede ser peligrosa. Este invierno, abrígate bien y mantente alerta para disfrutar la temporada sin riesgos.
El riesgo de usar el recirculador de aire al conducir