Especialistas advierten que los mariscos sí pueden contaminarse con hidrocarburos y metales pesados, sobre todo especies como ostiones, almejas o camarones, lo que podría representar riesgos a la salud si se consumen.
Incluso, en algunas zonas ya se han reportado casos de personas con malestares como vómito y diarrea tras ingerir productos del mar posiblemente contaminados.
Eso sí, no todo está perdido: los peces suelen alejarse de las zonas afectadas, por lo que no todos los productos están en riesgo. Además, autoridades realizan monitoreos y, en algunos casos, restringen la pesca hasta garantizar que sea segura.
¿Qué hacer?
- Evita consumir mariscos de zonas afectadas sin certificación
- Revisa olor (a combustible), textura o manchas extrañas
- Compra en lugares regulados
- Aunque algunas autoridades aseguran que las playas ya son aptas para actividades recreativas, el tema del consumo sigue bajo vigilancia.
La recomendación clave: mejor prevenir que arriesgar tu salud.
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