El ingeniero francés Louis Réard presentó en París, en junio de 1946, un traje de baño de dos piezas. Lo llamó ‘bikini’ en referencia al atolón donde Estados Unidos había realizado pruebas atómicas ese mismo año. El nombre evocaba algo pequeño, pero explosivo.
En español, la palabra bikini se usa para designar el traje de baño femenino de dos piezas. Aunque algunos interpretaron el prefijo ‘bi-’ como ‘dos’, en realidad el término no tiene relación con la morfología del idioma, sino con el topónimo del atolón.
El bikini no solo es una prenda, es un ícono que nació de un nombre explosivo y se convirtió en símbolo de modernidad y expresión personal.
Protege tu piel con el semáforo solar: guía rápida para consultar el índice UV