Impactada, decidió no comerlo y compartir la imagen en redes sociales.
El caso se viralizó rápidamente.
- Algunos usuarios lo calificaron como un auténtico milagro.
- Otros lo tomaron con humor, compartiendo memes y comentarios irónicos.
- Varios señalaron que se trata de un fenómeno psicológico conocido como pareidolia.
La pareidolia ocurre cuando el cerebro interpreta patrones aleatorios —como manchas, nubes o texturas— como imágenes reconocibles, especialmente rostros o figuras religiosas. Este fenómeno explica por qué muchas personas ven símbolos en objetos cotidianos.
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