Según el testimonio de la médica Agustina Funes, la mujer ingresó con acompañantes a un área restringida del hospital mientras esperaba la llegada de un cirujano. La situación escaló rápidamente y derivó en golpes y agresiones verbales contra el personal de salud.
La violencia obligó a suspender servicios y solicitar apoyo de autoridades. Como consecuencia, una doctora requirió kinesiología y el jefe de guardia sufrió una fisura lumbar con edema óseo, por lo que deberá usar corsé ortopédico.
El caso abrió debate en redes sobre violencia en hospitales y agresiones a personal médico.
Las incontables experiencias paranormales en hospitales