El agresor, italiano de origen marroquí, tiene 31 años y formación en Economía. Se encontraba desempleado y sin antecedentes penales. Atropelló a una decena de personas en el centro de la ciudad. Posteriormente, apuñaló dos veces a un hombre que intentó detenerlo. Fue arrestado por la policía tras el ataque.
El ataque generó alarma en Módena y reacciones de indignación. Se cuestiona la seguridad en espacios públicos y la falta de seguimiento a personas con antecedentes psiquiátricos. El caso se suma a otros episodios que han puesto en discusión la relación entre salud mental y violencia.