Los robots, desarrollados por empresas como Unitree Robotics, Galbot, Noetix y MagicLab, realizaron coreografías sincronizadas de artes marciales y danzas, mientras niños se unían con pasos festivos, creando una fusión entre tradición y tecnología.
La gala mostró cómo China busca liderar la robótica humanoide, usando el Año Nuevo como escaparate tecnológico comparable al Super Bowl en Estados Unidos. El contraste entre los robots y los niños simbolizó el futuro y la tradición conviviendo en un mismo escenario
El espectáculo se viralizó en redes sociales, generando admiración por la precisión de los robots y la ternura de los niños. Para muchos, fue una muestra de cómo la tecnología puede integrarse en celebraciones culturales sin perder su esencia humana.
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