Este objeto no viene de nuestro sistema solar. Y por eso ha despertado teorías entre astrónomos: algunos creen que podría tratarse de un objeto tecnológicamente avanzado e incluso, como sugirió un científico de Harvard, de posible tecnología extraterrestre.
Aunque su paso será histórico, no podrá verse a simple vista. Para poder observarlo será necesario un telescopio, ya que su brillo será tenue pero muy particular.
El cometa 3I/ATLAS mostrará un halo verdoso y una cola rojiza, producto de los gases y el polvo que lo rodean. Lo más intrigante es que la dirección de su cola no puede predecirse, algo inusual incluso para objetos interestelares.
Si tienes telescopio, prepárate. El 3I/ATLAS será un visitante fugaz, impredecible y lleno de misterio, quizá el más enigmático que veremos en mucho tiempo.
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