Durante el livestream en la plataforma Kick, el creador comenzó a mostrar comportamientos extraños: dificultad para hablar, desorientación y frases incoherentes. Minutos después, su estado empeoró y terminó desmayándose frente a la cámara.
Su equipo reaccionó de inmediato, cortó la transmisión y lo trasladó de urgencia a un hospital, donde fue reportado en condición estable. Un día después, el propio streamer confirmó que ya había sido dado de alta.
El caso se volvió viral y reavivó la conversación sobre los riesgos del consumo de sustancias, así como la presión que enfrentan los creadores de contenido en redes sociales.
No estás cansado, estás mal enfocado: el error silencioso que está drenando tu energía