Se trata de una super tormenta solar capaz de liberar enormes cantidades de energía hacia la Tierra. Cuando estas partículas chocan con nuestro campo magnético, pueden provocar fallas en satélites, apagones masivos y colapsos en redes de internet y telecomunicaciones.
Los especialistas advierten que un evento de esta magnitud podría dejar sin servicio eléctrico a millones de personas, afectar la navegación aérea y marítima, e incluso paralizar sistemas financieros y bancarios.
Por ello, los científicos insisten en la necesidad de monitorear la actividad solar y diseñar protocolos de emergencia que permitan mitigar los efectos de una tormenta de este tipo.
Las tormentas solares son fenómenos naturales, pero su impacto en la era digital puede ser devastador. La ciencia busca anticiparse para proteger nuestras tecnologías y nuestra vida cotidiana.
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