Abajo, seis adultos no lo pensaron ni un segundo: se colocaron justo a tiempo y formaron una red humana para atraparlos.
Gracias a ese acto de valentía, coordinación y puro instinto humano, los niños sobrevivieron. Una historia que nos recuerda que, incluso en medio del caos, la solidaridad puede salvar vidas.
Agresión a un árbitro en Brasil durante un juego de básquet