Un estudio publicado en la revista Nature revela un fenómeno preocupante, el cual alerta que las lluvias intensas pueden provocar efectos adversos en el total pluvial que termina acumulando en los sueños, ríos y mantos acuíferos. De acuerdo con la explicación, las lluvias intensas con tiempo de separación prolongados pueden ocasionar sequías.
¿Por qué las fuertes tormentas no alivian la sequía?
Cuando llueve de forma moderada y frecuente, el agua tiene tiempo de infiltrarse en el suelo, recargar los mantos acuíferos y estar disponible para plantas, ecosistemas y consumo humano. Sin embargo, en tormentas extremas el suelo se satura rápidamente y gran parte del agua se convierte en escorrentía superficial.
Esto puede generar inundaciones, y posteriormente, se evapora sin penetrar profundamente el suelo, dejando el terreno más seco a pesar de las fuertes precipitaciones.
¿Qué consecuencias pueden traer las precipitaciones fuertes en combinación con la sequía?
Los investigadores advierten que este patrón, impulsado por el calentamiento global, agravará los problemas de agua en el mundo. Para un aumento de temperatura de aproximadamente 2 °C, hasta el 27% de la población mundial podría enfrentar condiciones de sequía extrema, incluso en zonas donde la precipitación anual no disminuya.
Esta es la relación que hay de los alacranes con el calor extremo y humedad
