La menor quedó sin supervisión y fue mordida, sufriendo heridas graves. El descuido de los responsables generó indignación y cuestionamientos sobre la seguridad en centros infantiles.
La tragedia abrió debate sobre la responsabilidad de las instituciones educativas, la necesidad de protocolos de seguridad y la importancia de supervisión constante en espacios infantiles.
El ataque a una niña en India nos recuerda que la seguridad infantil no puede ser descuidada. La prevención y la vigilancia son esenciales para proteger a los más vulnerables.