Las altas temperaturas pueden comprometer la calidad e inocuidad de los alimentos. En el oriente y sur de Morelos se prevén registros superiores a los 30 grados, lo que incrementa el riesgo de infecciones gastrointestinales como la salmonelosis, cuyos síntomas incluyen diarrea, vómito y fiebre.
El calor acelera la proliferación de bacterias en productos mal conservados, sobre todo en proteínas animales como carnes rojas, pollo, pescado y mariscos; también en lácteos, huevo, mayonesa y alimentos preparados como salsas o guisos. Estos productos, si permanecen a temperatura ambiente, pueden convertirse en focos de intoxicación. Mantener la cadena de frío y una adecuada higiene es fundamental para prevenir riesgos.