Dicen los habitantes de Temixco, el agua potable se convirtió en un acto de magia: nadie la ve, nadie la recibe, pero la cuenta sí llega. Y como si fuera poco, la calle sigue en lista de espera para una pavimentación que no termina de llegar. Entre polvo, lodo y promesas, los vecinos aseguran que ya no piden obras de lujo, sólo una calle digna, con iluminación y agua saliendo de las llaves.
¡Semáforo descompuesto! Conductores se la juegan en este cruce de Temixco