Las tormentas de arena y tormentas de polvo son fenómenos meteorológicos donde el viento levanta grandes cantidades de arena, tierra y partículas que se encuentran en la superficie y las traslada por largas distancias.
Aunque muchas personas tienen la idea de que solamente pueden presentarse en desiertos, lo cierto es que también pueden ocurrir en diferentes zonas donde la vegetación sea escasa o se trate de una región seca.
En México, las zonas que resultan más afectadas por este fenómeno son los estados ubicados al norte del país, como Chihuahua, Sonora, Coahuila, Durango, Nuevo León y Baja California.
¿Cuáles son los riesgos de las tormentas de arena y polvo?
Este tipo de tormentas puede afectar gravemente la visibilidad de los caminos, aumentando de manera considerable el riesgo de accidentes, por lo que la mayoría de los transportes se ven obligados a suspender actividades con la presencia de este fenómeno.
Por otro lado, pueden provocar problemas respiratorios y aumentar las alergias, episodios de asma y enfermedades pulmonares en aquellas personas que ya padecen de una enfermedad crónica; por ello se recomienda permanecer dentro de un lugar cerrado ante la alerta de una posible tormenta.
¿Por qué hay personas que creen que lloverá, sólo por la sensación del viento o por su olor?
