Si no es la basura, es el escombro; si no es el mosco del dengue, son las llantas abandonadas; y si no, es la hierba que ya no pide permiso, simplemente se adueña de las calles. En esta comunidad ubicada en pleno cerro de Jiutepec, los vecinos ya no se sorprenden, ya hasta hacen memoria para recordar cuándo fue la última vez que alguien del ayuntamiento pasó por ahí.
Calle Palma en Jiutepec se convierte en una laguna durante cada temporada de lluvias