El Centro estatal de la Transfusión Sanguínea, encabezado por Alberto Alejandro Mohamed García Díaz, enfrenta complicaciones operativas que podrían afectar la atención de pacientes que requieren transfusiones urgentes, mientras hospitales operan entre carencias y preocupación médica.
Pese a la gravedad de la situación, hasta el momento el gobierno estatal y la secretaría de salud, dirigida por Mario Ocampo Ocampo, no han emitido ningún comunicado oficial para informar qué medidas tomarán ante esta crisis. Únicamente un letrero afuera del centro estatal de la transfusión sanguínea, donde la guardia de seguridad, indica un número telefónico, para cualquier duda.
Uno más que se va del gabinete de Margarita González Saravia