De acuerdo con reportes preliminares, familiares de María Adela, originaria de Chetumal, y de Alondra Contreras, de Cuernavaca, las reportaron como desaparecidas ante las autoridades, activando los protocolos correspondientes.
María Adela, de 26 años, fue reportada como desaparecida el 11 de abril tras viajar de Chetumal a la Ciudad de México. Sin embargo, reapareció el lunes 4 de mayo para aclarar que no fue víctima de secuestro. Señaló que decidió internarse voluntariamente en el Instituto Nacional de Psiquiatría, y acusó a su madre de ejercer abuso físico y psicológico.
Por su parte, Alondra María Stephanye Contreras Galarza, de 18 años, fue localizada con vida tras la activación de la Alerta Alba en Morelos el pasado 5 de marzo. A través de diversos videos en redes sociales, la joven afirmó que no estaba desaparecida ni había sufrido daño alguno. Explicó que su ausencia fue una decisión personal derivada de conflictos familiares, y aseguró que su madre rechazaba sus llamadas y retenía sus documentos oficiales.
Aunque ambas jóvenes fueron consideradas inicialmente en situación de riesgo, ellas sostienen que sus derechos fueron vulnerados.