Porque sí, una vez más, el vocero y parece que también secretario de gobierno, Edgar Maldonado, fue quien habló de la masacre ocurrida en Ayala en la madrugada del 18 de abril, donde 8 personas perdieron la vida.
Su jefa, Margarita González Saravia, otra vez no quiso hacerlo. A ella invítenla al Senado, a conciertos, a inaugurar obras en la CDMX.
Pero ojito con lo que dice Edgar, porque en lugar de garantizarle seguridad a los morelenses, así como Maggie, sigue criminalizando la existencia de bares en Morelos.
Servicio público ¿a domicilio? Una camioneta oficial del Ayuntamiento de Jiutepec en horario laboral y bien cargadita de cerveza