Parece escena de película de terror, pero no, es la vida diaria de vecinos que ya no saben si salir con botas, casco o con fe, porque aquí, caminar se ha convertido en deporte extremo. En esta zona de la colonia Guadalupe victoria, en Tlaltizapán, las calles viven en dos mundos paralelos: una sin pavimentar, con polvo y hoyos. Y la otra pavimentada, pero peligrosa.
Drenaje colapsado en Tlaltizapán provoca distintos problemas para los habitantes