Los columpios rechinan más que puerta de casa abandonada en película de terror, y la resbaladilla parece llevar años pidiendo su jubilación anticipada, requiere mantenimiento, seguridad y alumbrado público, por cierto, anda más perdido que calcetín en lavadora.
Y cuando cae la noche, el lugar cambia de ambiente: sin alumbrado y sin seguridad, el parque deja de ser infantil y se convierte en sede oficial del “viernes social”.
Por eso, los vecinos hacen un llamado al alcalde Francisco León Vélez Arriaga para que le dé una manita al parque: mantenimiento, juegos dignos, luz y seguridad… porque si no, los niños van a terminar jugando, pero a sobrevivir.
¡Una calle muy abandonada! En estas condiciones está la calle Morelos de Xochitepec