Mientras en Morelos se acumulan masacres en bares, y el estado escala entre los primeros lugares en homicidio doloso, parece que el gobierno oye ópera, mientras la gente escucha balazos. Porque mientras las cifras de violencia suben, la gobernadora Margarita González Saravia se emociona, pero no por la seguridad, sino por la visita de un cantante internacional.
En Morelos tiene que hablar el vocero porque la gobernadora nada más no se hace presente