Shilam Balam Escárcega Fernández tenía 17 años, estudiaba, trabajaba en un restaurante y soñaba con convertirse en médico. La mañana de los hechos había llevado a su madre al trabajo y se dirigía al suyo.
Todo cambió en la carretera Yautepec-Tlayacapan. De acuerdo con la familia, elementos policiacos le marcaron el alto y la persecución terminó cerca del arco de bienvenida de Oacalco.
La madre asegura que los hechos no fueron un accidente y acusa que se ha intentado presentar una versión distinta de lo ocurrido. Por ello, exige que el caso sea investigado a fondo y que no quede impune.
Denuncian que el caso sea investigado
A casi un mes de la muerte de Shilam, su familia mantiene viva la exigencia de justicia con una ofrenda y una marcha. Mientras el dolor no cede, tampoco llegan las respuestas. El gobierno de Margarita González Saravia sigue sin dar certeza; la seguridad, bajo el mando del general José Luis Bucio Quiroz, no ha logrado disipar las dudas; y la Fiscalía, encabezada por Fernando Blumenkron Escobar, continúa sin presentar resultados que acerquen el caso a la justicia.