El paradero de Rubén Rocha Moya sigue rodeado de silencio, públicamente nadie confirma dónde está el gobernador señalado, aunque todo apunta a que las autoridades mexicanas conocen su ubicación, las versiones sobre una posible detención crecen, mientras en el aire flota la frase: “si yo caigo, caemos todos”.
Y a pesar de las acusaciones, el mandatario continúa con escoltas pagadas con recursos públicos.
¡Morena bajo sospecha! Washington aprieta el cerco