Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió el noreste de Japón el lunes 20 de abril de 2026, activando de inmediato una alerta de tsunami y órdenes de evacuación preventiva en diversas zonas costeras. El movimiento telúrico se registró alrededor de las 16:53 horas y se percibió con gran intensidad en la región de Sanriku, con una profundidad aproximada de 10 kilómetros bajo el lecho marino, lo que elevó la preocupación por posibles afectaciones mayores.
En redes sociales, múltiples imágenes del terremoto comenzaron a circular, evidenciando la fuerza del sismo y la reacción de la población ante el fenómeno. A pesar de la magnitud del evento, las autoridades japonesas y medios locales han reportado hasta el momento al menos seis personas lesionadas, de las cuales dos se encuentran en estado grave.
Asimismo, se registraron cortes de energía breves y localizados que afectaron a cerca de 200 hogares en la prefectura de Iwate. El servicio de los trenes de alta velocidad, conocidos como Shinkansen, fue suspendido temporalmente como medida de seguridad, aunque ya ha sido restablecido. Las autoridades continúan monitoreando la situación para descartar nuevos riesgos.