Aquí caminar no es caminar… es practicar parkour. Y manejar es una experiencia extrema donde el premio mayor es lograr salir sin dejar la suspensión del coche en el intento.
Los automovilistas aseguran que cada lluvia convierte la calle en una especie de alberca municipal todo incluido, solo que en vez de toboganes, hay cráteres. Y eso sí… promesas para arreglarla no faltan, porque en temporada electoral esa calle recibe más visitas que muchos parques en domingo.
Calle cardenal, una trampa para peatones denuncian habitantes de Huitzilac