En Tres Marías, Huitzilac, los vecinos ya no piden, suplican. Se trata de la calle Emiliano Zapata, en la Privada del Capulín, donde transitar es toda una aventura, pero de las que nadie quiere. Y es que la vialidad ya está más remendada que muñeca de trapo: pura grava, arena, y todo se lo lleva el agua del canal de riego, que cada temporada hace su propio “remodelado”, pero sólo para empeorar la situación.
Ataque a balazos en el centro de Huitzilac