Un estudio reciente de expertos en nutrición reveló que el bolillo, elaborado diariamente en panaderías locales, es más saludable que el pan de caja comercial. La razón: su preparación es más natural y con menos aditivos.
Menos azúcares añadidos: el pan de caja suele contener jarabes y endulzantes para conservar sabor.
Menos aceites procesados: el bolillo se hace con ingredientes básicos, mientras que el pan industrial usa grasas vegetales hidrogenadas.
Menos químicos y conservadores: el pan de caja necesita durar semanas en estantes, lo que implica más aditivos.
Producto fresco: el bolillo se hornea diariamente, lo que lo convierte en un alimento más “limpio”.
Los expertos recomiendan que, para aprovechar el bolillo, lo combines con ingredientes nutritivos:
- Pechuga de pollo a la plancha.
- Atún en agua escurrido.
- Huevo cocido o revuelto sin grasa.
- Queso fresco o panela bajo en grasa.
- Frijoles refritos caseros.
- Verduras como lechuga, jitomate, aguacate, espinaca, pepino o zanahoria.
Un consejo extra: usa medio bolillo o retira el migajón para reducir calorías. Evita chorizo, salchicha, mayonesa o queso amarillo procesado.