Los percances no son provocados por la lluvia en sí, sino por errores al volante: exceso de velocidad, movimientos bruscos y falta de distancia entre vehículos.
Algunos factores de riesgos son:
- Pavimento mojado: reduce adherencia de neumáticos.
- Neblina: disminuye visibilidad.
- Encharcamientos: provocan pérdida de control.
- Caída de ramas o árboles: obstáculos inesperados.
Joven queda prensado tras chocar contra una Ruta 12 en Cuernavaca