Después de más de un siglo sin ser visto, el conejo de Omiltemi, una especie endémica de Guerrero, fue captado nuevamente en libertad. Este mamífero, originario de la Sierra Madre del Sur, no había sido registrado desde 1909, por lo que se consideraba extinto.
Gracias al uso de cámaras trampa y al trabajo conjunto con comunidades locales, este descubrimiento representa un hito en los esfuerzos de conservación y una señal de esperanza para la fauna silvestre de México.
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