Se describe como el regreso inesperado de la claridad mental, la memoria o incluso la energía física en pacientes que atraviesan las etapas finales de una enfermedad degenerativa o terminal. Aunque el fenómeno sigue siendo, en gran medida, un misterio para la ciencia, diversos investigadores han observado que, poco antes de morir, el cerebro puede presentar una intensa oleada de actividad eléctrica, especialmente en las llamadas ondas gamma.
Estas ondas están relacionadas con procesos como la conciencia elevada, la recuperación de recuerdos y el procesamiento de información. Este “último destello” de energía puede manifestarse desde unas horas hasta un par de días antes del fallecimiento, dejando en familiares y seres queridos una profunda sensación de paz, conexión o cierre emocional.