Un video difundido en redes sociales se volvió viral tras exhibir un presunto modus operandi de secuestro registrado en abril de 2026 en Ituzaingó, Buenos Aires. Las imágenes encendieron las alarmas entre usuarios por la manera en que grupos criminales estarían utilizando información privada para cometer delitos directamente en domicilios particulares.
De acuerdo con reportes compartidos en plataformas digitales, esta modalidad delictiva consiste en obtener acceso a datos personales, como direcciones, nombres de familiares y rutinas diarias, presuntamente mediante filtraciones de sistemas gubernamentales o bases de datos comercializadas ilegalmente en el mercado negro.
El esquema criminal inicia cuando los delincuentes llegan a la vivienda fingiendo ser repartidores de flores, regalos o servicios de paquetería, estrategia que busca generar confianza para que la víctima abra la puerta voluntariamente. Una vez logrado el contacto, los sujetos intentarían someter a la persona por la fuerza para ingresar al inmueble o cometer una privación ilegal de la libertad.
El caso provocó preocupación por el creciente uso de ingeniería social y robo de información en delitos de alto impacto, recordando la importancia de verificar cualquier entrega inesperada y reforzar medidas de seguridad en casa.