¿Sabías que la sal puede ser tu mejor aliada para devolverle la vida a tu ropa blanca?
La sal funciona como fijador de color, potenciador del detergente, desmanchador natural, suavizante y hasta desinfectante. Ayuda a que las prendas no pierdan su tono, elimina manchas difíciles, deja los tejidos más suaves y previene la acumulación de cal en la lavadora.
Para manchas de grasa o aceite en tu ropa, mezcla sal, jabón de platos y agua caliente. Aplica la mezcla directamente sobre el área, frota de manera uniforme, enjuaga… y observa cómo desaparece.
¿Manchas amarillentas en ropa blanca? Mezcla pasta dental, detergente, sal y agua caliente. Mezcla bien, aplica sobre la prenda y deja actuar. El resultado es rápido, efectivo y sin maltratar tus telas.