La gasolina es el combustible más usado en México y el mundo. Sin embargo, no todas son iguales: existen tres tipos principales que se distinguen por su octanaje y el rendimiento que ofrecen al motor.
Cada tipo de gasolina tiene un propósito específico. Conocerlos es clave para cuidar tu vehículo.
Regular (Magna): de 87 octanos, para autos compactos y motores de baja compresión. Su característica es que es más económica, adecuada para uso diario.
Premium: 91–93 octanos, para vehículos deportivos o de alto rendimiento. Su característica es que es de mayor potencia, combustión más limpia, protege el motor.
Súper Premium: 95 octanos, para motores de alta exigencia y compresión. Su característica es que evita el “golpeteo” del motor, mayor eficiencia.
Si un motor diseñado para gasolina Premium recibe Regular, puede sufrir detonaciones irregulares y desgaste prematuro. Por el contrario, usar Premium en un auto que solo requiere Regular no aumenta la potencia, aunque sí ayuda a mantener más limpio el motor.
Elegir la gasolina adecuada no solo protege el motor, también ahorra dinero y evita reparaciones costosas. La prevención comienza en cada carga de combustible.