Durante la segunda ola de calor en Morelos, las temperaturas han alcanzado entre 34 y 40 grados, generando condiciones peligrosas no solo para las personas, sino también para los animales domésticos. Dejar a perros o gatos dentro de autos, departamentos o espacios reducidos y sin ventilación puede convertirse en una trampa mortal.
Especialistas advierten que, en ambientes cerrados sin sombra, agua ni circulación de aire, la temperatura corporal de las mascotas puede superar los 42 grados centígrados, provocando un golpe de calor. Esta condición puede causar desde jadeo excesivo y debilidad, hasta colapso e incluso la muerte.
El riesgo aumenta cuando los animales permanecen en vehículos estacionados o habitaciones mal ventiladas, donde el calor se concentra rápidamente. Ante esta situación, es fundamental actuar de inmediato.
La principal recomendación es trasladar al animal a un lugar fresco, ventilado o con aire acondicionado. Además, se debe aplicar un enfriamiento progresivo: mojar su cuerpo con agua templada o fresca —nunca helada— poniendo especial atención en zonas como axilas, cuello, abdomen y almohadillas. El uso de hielo puede resultar contraproducente.
Proteger a las mascotas durante esta temporada no es opcional: es una responsabilidad que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.