El sonambulismo ocurre durante la fase de sueño profundo. El cerebro está parcialmente activo, lo que permite movimientos automáticos, pero sin conciencia plena. Despertar a alguien en ese estado puede provocar confusión extrema.
Al ser despertado, el sonámbulo puede reaccionar con miedo, agresividad o incluso sufrir un accidente. Se han documentado caídas, golpes y episodios de ansiedad tras un despertar brusco.
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