Tallarse o frotarse los ojos es un hábito muy común cuando sentimos picazón, irritación o cansancio, pero aunque parece inofensivo y ofrece un alivio momentáneo, puede generar serios problemas en la salud ocular a mediano y largo plazo. La presión ejercida sobre el globo ocular, especialmente si es fuerte o repetitiva, afecta estructuras delicadas como la córnea y los párpados
Entre los principales riesgos se encuentran el desarrollo o agravamiento del queratocono, una enfermedad que adelgaza y deforma la córnea, provocando visión distorsionada y dificultades para corregirla con lentes comunes. Además, al tallarse con las manos se introducen bacterias y virus, aumentando infecciones, microlesiones o abrasiones en la córnea, o rotura de pequeños vasos sanguíneos.
¿Cuál es la manera correcta de aliviar la picazón o molestia en los ojos?
Lo ideal es evitar tallarse los ojos siempre que sea posible. En su lugar, aplica compresas frías o tibias, usa lágrimas artificiales para hidratar y lavar el ojo, o parpadea con frecuencia. Si debes tocarlos, lávate muy bien las manos antes y hazlo con suavidad extrema.
Cierra los ojos y presiona ligeramente con la yema de los dedos limpios o con un pañuelo limpio, sin frotar con fuerza ni usar nudillos. Si la picazón es persistente, consulta a un médico para tratar la molestia.
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