El trofeo está elaborado con oro de 18 kilates, lo que le otorga un valor incalculable. Su base incluye dos franjas verdes de malaquita, piedra semipreciosa que le da un contraste distintivo.
Con un peso aproximado de 6 kilos, el trofeo mide 36 centímetros de altura. Su diseño representa dos figuras humanas sosteniendo el planeta Tierra, símbolo de unión global a través del fútbol.
Desde 1974, esta copa reemplazó a la Jules Rimet y se ha convertido en el máximo emblema del fútbol internacional. Cada campeón la levanta, pero nunca se la queda: la FIFA conserva el original y entrega réplicas bañadas en oro a las selecciones ganadoras.
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