Uno de los humanoides, identificado como “Chabot”, apareció usando mandil y sombrero mientras avanzaba entre puestos de frutas y verduras repitiendo frases típicas de los mercados mexicanos como “¿a poco sí muy acá?” y “cámara, ni que fueras mi valedor”, además de lanzar porras y silbidos a los locatarios.
El recorrido también incluyó a un robot cuadrúpedo equipado con una caja de carga, generando curiosidad inmediata entre comerciantes, diableros, transportistas y clientes que no dudaron en grabar el momento.
Aunque muchos usuarios reaccionaron con humor y asombro por la adaptación cultural de la tecnología, algunos vendedores señalaron que el entorno de la Central de Abasto representa un reto importante para los robots debido a los desniveles, el peso de las mercancías y la interacción constante con las personas.
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