La costumbre se remonta a la antigüedad. En Roma, se creía que el estornudo podía ser señal de enfermedad o mal augurio. Decir ‘salud’ era un deseo de bienestar.
Durante la peste en Europa, el Papa Gregorio Magno impulsó la frase ‘Dios te bendiga’ tras un estornudo, como protección contra la enfermedad. Con el tiempo, se transformó en el simple ‘salud’.
Hoy, decir ‘salud’ es un gesto de cortesía y buenos deseos. En algunos países se dice Jesús, en otros Bless you, pero el sentido es el mismo: desear bienestar.
La espinaca, el vegetal verde que cuida tu corazón, vista y cerebro